-¿A qué piso va? –pregunto al señor que entra al ascensor conmigo.
-Yo al quinto, el más alto, el que está más cerca de Dios.
Es un hombre bajito con aspecto de señor franquista de los años 70: traje grande, gafas grandes, peinado ondulado y cenizo. Entran otras dos personas más al ascensor.
-Porque yo no sé si se han fijado –sigue el señor franquista, un hombre muy vivo y de voz ronca–, pero yo he descubierto que el orden de los pisos tiene sentido: en el primero está Geografía, que es la tierra; luego está Comunicación, que son los hombres; después está Filosofía, que son las nubes; y arriba está Teología, que es Dios. No lo han hecho aposta, pero yo lo he descubierto.
Sonríe satisfecho bajo sus enormes gafas y se le marcan todas las arrugas de la cara. Pasando por alto el hecho de que a la Filología ni la menciona y de que dice algo más sobre la atmósfera (refiriéndose a no tengo claro qué disciplina), por fin le digo:
-Bueno, pero eso depende de dónde esté Dios. ¿Quién dice que está arriba?
El hombre me mira un momento, perplejo aunque todavía sonriente. Sus ojos se ven pequeños tras los cristales de sus gafotas.
-¿Usted de qué es? ¿Filosofía?
-No, Filología (sí, pienso para mis adentros, esa que no has dicho en tu
enumeración).
-Pues es usted un cabrón –dice mientras se carcajea.
Sonrío. Hemos llegado a la tercera planta. La mía. Bajo del ascensor. “Hasta luego (y suerte en tu viaje hacia el cielo)”.
Mejoremos la huelga de estudiantes
Hace 21 minutos


4 comentarios:
Dios está en todas partes, hasta en el piso de alguna disciplina que no quiero ni mentar. Feliz finde, Wesley!
Seguramente en ese piso será donde más lo necesiten, de hecho, jeje.
¡Qué bueno!
JA; JA; JA, pero qué buena es esta entrada. Es como un dejavou o como quiera que se escriba.
Y lo de filología, jo, es que lo llevaba viendo desde el principio.
Una filologa a la que debes UNA MOUSSE DE CHOCOLATE
Publicar un comentario en la entrada